Periodismo freelance


 

 

Por Juan Pablo Meneses

Tomado del libro digital: Un día con Juan Pablo Meneses

 

 

Cada vez con más frecuencia me preguntan ¿Conviene ser freelance? Y siempre, irremediablemente, aunque sea en la cafetería de una ciudad helada o en las arenas de una playa tropical, digo claramente que no. No conviene, amigo. Y lo digo seriamente.

 

Desaliento a los periodistas de redacciones cansados de sus jefes, de sus editores que les cortan textos sin leerlos, de los sueldos bajos, de sus caras azules porque reportean por teléfono y no salen a la calle salvo cuando hay un amago de incendio. Desmoralizo a los estudiantes de periodismo que sueñan con una vida de viajes, aventuras, mujeres vaporosas, carreras de autos y guerras crueles en países exóticos y que ven en el reportero independiente una suerte de último héroe en tiempos dominados

por los grandes multimedios.

 

No sólo eso. Les cuento que en éste negocio se paga poco, mal y tarde. Que no hay contrato fi jo (hasta los periodistas de redacciones cada vez tienen menos contratos en blanco). Que se vive de lo que se produce (con el terrible peligro de mercantilizar tu vida). Que trabajar sin horarios equivale, finalmente, a estar todo el tiempo conectado. Y a los nuevos, que se creyeron eso de que la era digital –con tecnología al alcance de la mano– democratizó los medios, les recuerdo la frase base de la economía de hoy: el grande se come al chico. Y el periodista independiente siempre será el insignificante dentro de un océano de tiburones.

 

Les advierto que no sólo van a tener que escribir y viajar (los dos grandes amores del periodista), sino que deberán aprender a buscar temas, producir historias, vender artículos, financiar reportajes, negociar una buena paga, y además cobrarla. Y para cobrarla no sólo deberán tener paciencia (algunos, especialmente en Latinoamérica, llegan a tardar más de un año en cancelarte), sino que también deben tener una adecuada cuenta de banco, facturas internacionales (el freelance suele trabajar para varios países) y hasta un código swift para los reembolsos en otras monedas.

 

Les recuerdo que todas esas actividades juntas (las periodísticas y administrativas), las deberán hacer por lo menos una vez a la semana: no hay en toda habla hispana un medio que te pague un trabajo con lo suficiente para vivir un mes. Les agrego que la mayoría de la gente trabaja con horario de oficina, así que por las tardes se sentirán solos. Que las cuentas llegan cada 30 días, y que no te esperan. Les digo que en muchos casos serán tratados con la óptica del inmigrante ilegal: si no te gusta, te jodes.

 

Si pese a todo lo anterior, que no es exagerado (es posible que me haya quedado corto), hay alguno que insista e insista en volcarse al periodismo freelance, es hora de descorchar champagne y lanzar fuegos artificiales: se nos ha sumado otro al escuálido batallón.La celebración será corta, por cierto, porque entre los freelance hay individualismo y mucha competencia. Pero el motivo de la celebración será honesto: con todo en contra alguien se une a la lucha contra la corriente.

 

Y entonces, una vez más, como en miles de noches de insomnio, vuelve la pregunta de toda la vida ¿Soy un freelance por opción, o porque no quedó otra alternativa? Será que uno elige conscientemente vivir lejos del amparo contractual de un gran medio, o es que finalmente las circunstancias –políticas, económicas, religiosas y sociales; por nombrar las más obvias– son las que me han llevan a estar en la industria, pero desde un costado.

 

La misma pregunta se le podría hacer a cualquier marginal: ¿Estás fuera porque quieres, o porque no te dejan entrar? Y curiosamente es posible, muy posible, que el marginado responda lo mismo que muchos freelance: por las dos razones. Y las dos, al mismo tiempo. Siempre las dos al mismo tiempo.

 

El periodista independiente no tiene jefe, y tienes muchos a la vez. Es dueño de su tiempo, y es esclavo del reloj. Es el mercenario pragmático, y es un romántico sin remedio. Es un afortunado que tiene tiempo para viajar, y es la carne de cañón que tenemos para las emergencias. Es libre, y está atrapado.

 

Hasta hoy, siempre he trabajado como freelance. Dos veces he rechazo contratos de dependencia, y a la salida de las reuniones no me he arrepentido. Sé perfectamente quienes se han quedado sin pagarme y los medios que me piratearon textos. Pero también tengo muy claro las personas y los medios que me han comprado uno y mil temas, pagándome exactamente en la fecha acordada y valorando mi trabajo. Creo saber en qué momentos pasar un artículo gratis, o cuando cobrar más de la cuenta. Aprendí que cada compromiso asumido es sagrado, y que en las fallas se perjudica tu nombre: Tu verdadero capital.

 

Y aunque he comprobado que es posible conseguir cierta estabilidad laboral y vivir de tu trabajo. Sigo creyendo que ser periodista freelance no es nada recomendable. Aunque si asumes el riesgo, quizás te des cuenta que no se ha inventado nada mejor.

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21 respuestas a Periodismo freelance

  1. Ignacio dijo:

    Excelente reflexión. Sin palabras.

  2. Bárbara dijo:

    ¡Muchas gracias! Tal vez me sume al ejército de escuálidos

  3. Paul Duffman dijo:

    Gracias por tu reflexion, ya que me ayuda a luchar contra mi indecicion…

    Digamos que lo voy a tomar como advertencia… una importante advertencia para yo mismo decirme” no me digas que no lo leiste!!!”

    Gracias Juan Pablo.

    • María dijo:

      Excelentes tus palabras, tus consejos; no cualquier persona es tan generosa para advertir lo que se viene si estas dispuesto a ser un periodista freelance. Mucha razón sobre lo que nos contás de los medios, muchos lo padecemos y nos autoexcluimos por no ser parte de la “manada”…En mi caso, elegí esta profesión por amarla desde niña, me confiere la libertad de expresar lo que siento, lo que me emociona y pienso. Concibo a la comunicación como el instrumento para realizar cambios, idealistas mis pensamientos, pero hay que intentarlo…Gracias por tu artículo nuevamente.
      Sería mucho pedirte que sugieras sitios serios de freelance?Saludos!

      • Hugo Alberto Díaz dijo:

        Amo el periodismo freelance desde niño, de verdad forma parte de mi vida. Quiero contactarme con gente que sienta igual y esté dispuesta a soltar las anclas. tvpress@hotmail.com

  4. Mar dijo:

    Me ha encantado el texto. Yo ya estoy en el ejército desde hace unos años, pero coincido en todo lo que dices. La gente te ve y piensa que tienes el mejor trabajo del mundo, pero la procesión va por dentro. También creo que el periodista freelance lo tiene mucho más complicado que el traductor freelance o incluso el fotógrafo, porque las fotos aunque no se pagan en muchos casos siempre puedes venderlas a cualquier país sin depender de saber escribir en el idioma… También digo que cuando el trabajo va bien, compensa lo de poder trabajar en cualquier parte con un portátil.

  5. Jaime Enrique Angel Duque dijo:

    Las ideas expresadas en tu artículo tienen la precisión del mecanismo de los relojes suizos. Todo en su lugar. Sentido común a borbotones. Realista a morir. GPS mental bien puesto y funcionando.
    Me acaba de producir curiosidad el trema como opción laboral y de primerazo me encuentro con la realidad de tu experiencia.
    Muchísimo para agradecer.
    Aunque tarde en la vida, todavía creo que es una opción seria.
    Hasta una próxima oportunidad,
    Jaime.

  6. Betsy dijo:

    Coincido plenamente con tus palabras, las siento y las vivo día a día. Y aún así, como vos, lo vuelvo a elegir.
    Creo que dentro de todo lo “contramano” del freelance, hay algo mágico.
    Saludos, Betsy

  7. Pablo dijo:

    Muy buen texto Tito.

    Aùn asì quiero probar desvanecer experimentar
    quiero salir del trabajo tradicional
    detesto la vida comùn del lunes a viernes de 9 a 5
    y encima en algo que no me gusta
    ahora estoy estudiando periodismo
    y la idea es lanzarme por ahì

    ya lo dijeron Los redondos

    “Preso en mi ciudad
    atrapado en libertad”

  8. Abraham dijo:

    Invaluables tus palabras, para tener muy en cuenta. Pero sólo hay una vida, y aunque ésta sea un álbur, hay qué jugarsela.

  9. Ana dijo:

    Gracias por tus reflexiones!! Ser freelance es muy duro en los tiempos que corren. Hay muchísimos compañeros haciendo lo mismo y lo malo es que no quieres renunciar porque de verdad te gusta contar historias. Pero a veces, cuando los clientes escasean, cuando no tienes dinero para llegar a fin de mes, te preguntas si lo estás haciendo bien. O simplemente si lo podrías hacer mejor. Y si eres mujer encima viene la reflexión de si no sería mejor tener un trabajo estable, el cual a estas alturas sería difícil de encontrar, y construir una vida más… más como todas. Y entonces, cuando parace que estás tocando fondo que ya no puedes más, pasa algo que te hace ir hacia adelante y confiar en que estás en el camino correcto, no sabes si por vocación o por necesidad. Seguramente, como bien has dicho, por una mezcla a partes iguales de ambos. GRACIAS!! Ana

  10. Jacobo dijo:

    Para contrarrestar su realismo, voy a aportar la visión romántica, porque es la que tengo. Además, cuanto más viejo soy más creo que hay que hacer lo que uno ama, porque solo se vive una vez. Freelance es una vocación. Si tienes pasión, el dinero es secundario. ¿Que no puedes pagar el alquiler un mes? Pues te humillas y le pides 50 euros a tu madre, o te prostituyes. Lo que haga falta. Trabajar en una redacción es un mundo completamente diferente: un jefe que te corta la creatividad, un sueldo por presentarte cada mañana (hagas lo que hagas), trabajo de 9 a 5 (es un decir) y dos semanas de vacaciones año en un lugar exótico (además de las Navidades). Freelance es todo lo contrario. Yo no aceptaría un trabajo en la redacción de El País. Lo respeto pero no va conmigo. Freelance, sin embargo, lo que sea.

    • Mile dijo:

      Ok Jacobo, entonces hazme un favor, por que como no me quemé las pestañas durante 5 años de mi vida para prostituirme ( además no creo que me den un peso por una noche de falsa pasión) , entonces préstame tu para la renta, para ponerle gasolina a mi carro, pagarle la universidad a mi hija ( soy madre soltera ) y para llenar la nevera.
      Ninguna vocación ni pasión se sostiene con el estómago vacio, tampoco fluye la creatividad. En este caso el dinero no es secundario, es necesario. Asi que dame los contactos que te ofrecen estos trabajos que tu rechazas.

  11. Gloria dijo:

    Le sumo al comentario de Juan Pablo ( buenísimo y real ) que no solamente en Latinoamérica hay que tener toooda la paciencia del mundo. Aquí en Miami también no sólo hay que tener pacienciencia sino un empleo adicional por que entre el proceso de conseguir la nota, hasta el pago de la misma, pasan hasta 5 y 6 meses. Quien vive asi?.

  12. SoundPoet dijo:

    Clarisimo, Juan Pablo. El problema, es que, no parece existir la voluntad por valorar el trabajo intelectual un poco más. Porque en este oficio (que comienzo a emprender apenas. Vengo saliendo de una práctica profesional en una radio), ya puedo ver que cuesta mucho ganarse un par de monedas para vivir.

    Por ello, se comienza a pensar que se transa todo, como dijo Jacobo. Sin embargo, me inclino más por la visión de Mile, pues sin comida, no hay pasión que valga, porque por muy devotos que nos podamos hacer del periodismo, en cualquiera de sus formas, no somos Cristo, para ascender de entre los muertos, luego de no comer por la simple mala suerte de que hoy nadie quiera comprar lo que ayer podíamos vender.

    Porque obtener el permiso para escribir y/o vender lo que escribes – el título de periodista -, no es fácil ni es barato.

    Repito, no somos Cristo, pero este oficio si que es un apostolado. Y duele saber que tiene tan poca recompensa en atención a tanto trabajo, porque lo que dice Gloria tiene mucho sentido: trabajar en más de un lado a la vez para financiar, en el fondo, el “gusto” o “hobby” de lo freelance.

    y aún así, tiene su atractivo fatal. Aún no sé si dejarme sucumbir, porque no pienso, hoy, la vida en solitario. Pero este Dios de letras en particular, te pide por entero.

    Gracias!

  13. redactor dijo:

    Tengo 43 años, llevó 21 en una redacción. Tengo hipoteca, hija…. obligaciones. La crisis en España, mi país, está haciendo que la empresa esté despidiendo redactores y tocando sueldos. Yo soy de los ¿afortunados? que mantienen su puesto de trabajo como jefe de sección. Saben, en el fondo llevo meses meditando ir al jefe y llegar a un acuerdo para marcharme. Entiendo las desventajas de ser un freelance, sus riesgos, la posibilidad de llegar a final de mes con el agua al cuello, pero aquí, dentro de estas paredes, la vida de un periodista se hace cada día más pequeña. Quizás sea que uno se hace mayor y le entran todas las dudas, pero desde este pequeño terruño simplemente quiero decir que viva la libertad para ser cada uno lo que su interior le pida. Al menos, para luchar por ello.

  14. D dijo:

    Me has convencido.

    Seré periodista freelance.

    Gracias.

  15. Eli RamSol dijo:

    Lamento que tus palabras no hayan conseguido desalentarme! Justo por leerlas es que quiero seguir siendo periodista independiente.
    Aunque claro,sin dejar actividades que me garantizan ingreso fijo que patrocine mi pasión; el periodismo.
    Saludos.

  16. ROGGER.COM dijo:

    Desde Trujillo – Peru.
    Por lo que se de freelance; todo aquel que tenga el periodismo en las venas y que asuma el periodismo como profeison u oficio, debe tener mucho de freelance; sino como va a encontrar la esencia de la noticia, si no la vive. amgo Juan Pablo, a la distancia te felicito por el articulo que compartes, mucho de lo que manifiestas; lo vivimos, quienes ejercemos el periodismo. e gustaria contactar.
    rogger.com

  17. Gogleando y gogleando, una cosa lleva a la otra y me encontré esta reflexión, que me vino genial mientras atraviezo una etapa experimental de free lance después de ocho años en redacciones. Muy interesante el análisis, calculo que ambas formas de trabajar tienen sus pros y contras, pero solo en la práctica uno podrá saber en que metodología se siente más cómodo.
    Carina Fossati
    URU: (+598) 99 138 705
    NZ (+64) 22 189 1558
    Blog: http://www.hillstoheels.com
    Facebook: Hills to Heels
    Twitter: @carifossati

  18. Freelance dijo:

    Muy acertado artículo. Ser redactor freelance es un oficio duro, pero compensa por ser algo que a todos nos gusta y que todos llevamos dentro.

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